Quiero contarles sobre los procesos creativos de esta nueva historia sobre la verdad, la libertad y el miedo al futuro. Es mi nueva novela y espero publicarla cuando se sincronicen los planetas (las editoriales) o cuando se me acabe la paciencia y decida autopublicar -- Los contenidos de mi blog Prensa y Expresión están en el archivo. Blog por Ricardo Trotti
enero 10, 2011
enero 09, 2011
Medios tradicionales y su importancia
El 2010 estuvo plagado de noticias, discusiones y comentarios sobre las ventajas de los nuevos medios de comunicación tecnológicos y el auge de las redes sociales, como Twitter y Facebook, por lo que algunos vaticinaron el pronto fin de los medios de comunicación tradicionales o el fenecimiento del periodismo tradicional a expensas de sitios que se transformaron en populares del día a la mañana, como Wikileaks o blogs en lo que se hacen denuncias de gran impacto.
Nadie puede restarle importancia a estos nuevos medios, especialmente porque han hecho más horizontal la comunicación, y desbancado la verticalidad de los medios tradicionales. Pero como sostuve en varias columnas y posts en este blog, la relevancia de las nuevas formas de comunicación, jamás podrá reemplazar al periodismo tradicional, ambas son formas complementarias de comunicación.
Cuando el año pasado para estos primeros días de enero se produjo el fastuoso terremoto de Haití que cobró más de 300 mil vidas, y muchos quedaron extasiados con la increíble labor de comunicación que permitieron Twitter, Facebook y YouTube, (y predijeron el nacimiento del “nuevo periodismo”) debido a que los medios tradicionales no pudieron cubrir por un par de días debido a la catástrofe que también abarcó a las comunicaciones tradicionales como la radio y la televisión, dije que las redes sociales eran como las golondrinas, que buscarían pronto otros lugares donde anidar apenas pasarían unos días, se aplaque el polvo o aparecieran otros focos de atención noticiosa.
Es que las redes sociales, muy buenas para perseguir las noticias repentinas y de impacto, no tienen la sagacidad del periodismo tradicional para dar seguimiento y controlar los efectos a largo plazo de una situación.
Hoy, más que nunca, y retomando el terremoto de Haití, se puede observar este fenómeno. Las redes sociales ya no tienen en la mira al país caribeño, y tampoco lo tuvieron en los últimos 11 meses, como si lo han tenido varios medios tradicionales, como el caso de El Nuevo Heradl y The Miami Herald.
En una carta hoy a sus lectores, el director de El Nuevo Herald, Manny García, anunció la presentación esta semana en Miami del documental “Estamos cansados” realizado por periodistas de ese medio, y recordó la cantidad de reportajes e investigaciones que tanto ese diario como su hermano en inglés hicieron durante estos meses sobre la crisis migratoria de haitianos hacia República Dominicana, los efectos de la epidemia de cólera como consecuencia del terremoto y, entre otras, las investigaciones sobre corrupción, el retardo de la ayuda económica de varios gobiernos del mundo para cumplir con sus compromisos y la necesidad de que los ciudadanos del mundo sigan apoyando a los haitianos con sus generosas donaciones.
Todo esto demuestra que ni un tipo de medio o el otro son buenos o malos en sí mismos, sino, al menos, complementarios. En este época de nueva comunicación horizontal e interactiva, necesita del periodismo tradicional, de medios que contextualicen y den prioridad a las informaciones y, aún mucho mejor, que le den seguimiento.
El deber de Insulza
A pesar de que el presidente Hugo Chávez ensuciara una vez más el nombre del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, con dichos como que es “una vergüenza” y “como cantinflas” para el continente por haberlo criticado a él y a su gobierno por la ley habilitante que le permitirá gobernar por decreto por 18 meses, los insultos valen la pena. Pocas veces Insulza se alzó en contra de la autocracia chavista y cuando lo hizo reculó tras la famosa palabrota de Chávez hace un par de años atrás cuando lo llamó “pendejo” e igual que ahora “peón del imperio”. Si algo se le criticó – y mucho lo hice desde este blog – a Insulza fue ser tan insulso respecto a las violaciones a la Carta Interamericana Democrática cometidas en Venezuela. Por lo que estas nuevas críticas que recibe van a su favor, a favor de la democracia y ojala sean escuchadas y receptivas por parte de otros gobiernos latinoamericanos que necesitan alzar la voz y no dejarse amedrentar por las palabras soeces de Chávez o por la comodidad de sus petrodólares. Sería importante que todos los gobiernos latinoamericanos, como sí lo hicieron con el golpe de Honduras, también salgan a decir algo contra el autogolpe de Chávez. |
Assange y su autobiografía tradicional
Ni siquiera Julian Assange, el fundador de Wikileaks escapa al uso de los medios tradicionales para poder sobrevivir, lo que habla a las claras que estamos lejos de convertirnos en una sociedad solamente on-line como él pregonaba en otros momentos, en los que pensaba y decía convencido de que los medios tradicionales serían suplantados y desaparecerían por la gracia de las nuevas tecnologías de la comunicación.
Assange tendrá que desdecirse de sus palabras, ya que en abril saldrá su autobiografía de la mano de la editorial Random House Mondadori, que tiene los derechos del libro en castellano. Aunque Assange insiste confiado de que su texto se convertirá “en uno de los documentos que definan a nuestra generación", dijo Assange en un comunicado de la editorial, en realidad se trata de su esfuerzo, a través de un medio tradicional, como el libro impreso, para poder ganar unos dos millones de dólares que le permitan solventar sus costos judiciales.
Assange, que ha hecho una gran contribución a la comunicación y al periodismo con la creación de un medio nuevo como Wikileaks que permite la difusión de materiales secretos y sensibles de gobiernos que éstos quisieran mantener en reserva, tendrá que admitir que todo es complementario y nada sustitución.
En definitiva, lo que vale y prevalece es el mensaje, lo que se tiene que decir y comunicar, no el medio, así sean los tradicionales o las nuevas formas de comunicación.
enero 08, 2011
Índices de popularidad y los resucitados
La mayor sorpresa política a fines del 2010 fue la resurrección de Barack Obama y de Cristina Kirchner cuando muchos los daban por muertos tras meses de logros escasos. Un par de aciertos les bastó a ambos para modificar la percepción del público y elevar sus magros índices de popularidad.
La muerte y sus connotaciones también jugaron un papel clave en la alteración de la popularidad de varios mandatarios que - además de llevarse a tres ex presidentes, el argentino Néstor Kirchner, el venezolano Carlos Andrés Pérez y el dominicano Salvador Blanco - quedaron registradas en frases curiosas.
El ecuatoriano Rafael Correa se consolidó con 73% de aprobación con su “mátenme si les da la gana” cuando mostró el pecho a los policías sublevados. El colombiano Juan Manuel Santos no tuvo mejor comienzo con “esta es mi bienvenida a las FARC”, después de que la Fuerza Aérea le confirmó que había abatido al jefe militar guerrillero “Mono Jojoy”. La flamante mandataria brasileña Dilma Rouseff, aseguró su pasaje a la Presidencia luego que se aseveró que como guerrillera “nunca disparó un tiro”; mientras el chileno Sebastián Piñera se afirmó en el cargo, convencido de que “los encontraremos vivos” debajo del “Campamento Esperanza”.
Más allá de las frases, la resucitada política del año fue para Obama, después de haber admitido que perdió ese “toque especial” tras una derrota furibunda en las elecciones legislativas de noviembre que dejó su popularidad desmoronada y a los Demócratas en minoría en la Cámara de Diputados.
En junio, una encuesta de Wall Street Journal mostraba a Obama con un 45% de aprobación, golpeado por el derrame de petróleo en el Golfo, la crisis migratoria expandida por la ley antiinmigrante de Arizona y el desempleo por las nubes. Meses después, un sondeo de Gallup expuso otro descenso de simpatías por su apoyo a la construcción de una mezquita a dos cuadras de donde fueron derribadas las Torres Gemelas. Así, tumbo tras tumbo, el voto castigo era cosa anunciada.
Sin embargo, con reconocimiento de la derrota y trabajo bipartidista, Obama tuvo en estos días logros impresionantes. Rebajó los impuestos a la clase media, eliminó la ley que discriminaba a los militares homosexuales por expresar en público su preferencia sexual y consiguió que el Congreso aceptara renegociar con Rusia un tratado para limitar el número de ojivas nucleares.
No obstante su remontada de imagen, son muchos los escollos que deberá sortear para la reelección del 2012. La economía es el principal, aunque tampoco podrá desatender a la fuerza electoral hispana que lo continuará castigando en las urnas si no legaliza a más de once millones de indocumentados.
En Argentina, Cristina Kirchner también es otra personalidad política después de la muerte de su esposo. Si bien habrá que ver cómo influirán los hechos de violencia de estos días en Buenos Aires por la usurpación de terrenos, lo cierto es que a principios de diciembre, mediante anuncios sorpresivos de renegociación de deuda con el Grupo de París, la intención de voto a su favor superó con creces a sus rivales con un 44% camino a las elecciones de octubre próximo.
Sus opositores la daban por muerta, pero las simpatías por su duelo habrían influido a favor de su la percepción de su popularidad, que había tocado fondo con un 23% de aprobación a causa de acusaciones de enriquecimiento ilícito contra ella y su difunto marido.
Es que la buena imagen no siempre está atada a los hechos y frutos. De ahí el contraste entre la pobre imagen del peruano Alan García y la exitosa economía que construyó en el último lustro; o la del mexicano Felipe Calderón, cuyos logros son siempre opacados por los muertos que provoca el crimen organizado. Y a veces requiere prudencia, como se le aconseja al ex presidente brasileño Lula da Silva, que con 87% de aprobación al terminar su mandato, debería observar cómo se le desmoronó la altísima popularidad al ex mandatario colombiano Alvaro Uribe, tras complicaciones judiciales.
Este 2011, con elecciones presidenciales en Perú, Argentina, Guatemala y Nicaragua, tendremos muchas oportunidades para seguir observando cómo mueren y resucitan políticos y candidatos con los funestos y reverenciados índices de popularidad.
diciembre 31, 2010
2010: año eléctico. 2011: deseo más libertad
Termina un año ecléctico en todos los sentidos en nuestro continente americano. Lleno de desbarajustes económicos que molestaron nuestros bolsillos; de cambalaches políticos, corrupción y eternas campañas electoralistas que enturbiaron el camino de quienes deben dedicarse a hacer el bien común; de desastres naturales, como los terremotos en Chile y Haití, que sacudieron nuestros cimientos; de enfermedades que todavía no tienen cura o que reaparecieron encolerizadas como el cólera en Haití; de cambios intempestivos de clima que inundaron zonas de sequía, quemaron zonas frías y enfriaron países tropicales; de pocos avances científicos y tecnológicos que nos permitan evolucionar mejor; y, lo peor, de persecución e intolerancia contra quien piensa u opina diferente.
En realidad no fue un año distinto a otros de la primera década de este siglo; aunque sí fue más preocupante porque no hemos evolucionado hacia sociedades mejores con el paso del tiempo. Seguimos cometiendo los mismos errores. La clase dirigente ha seguido con la misma rutina de peleas ideológicas antagónicas en cada país y es difícil ver bolsones de honestidad dentro de los que se ha pensado en objetivos a largo plazo. Casi siempre, nuestros políticos se enfrascaron en luchas intestinales con el único objetivo de complacer logros a corto plazo, electoralistas. Rescato, sin embargo, a los gobiernos de Lula da Silva que termina esta noche, el de Alan García que desembocará en las elecciones de abril próximo y el de Sebastián Piñera que arrancó con un terremoto y tsunami pero que supo campear bien el temporal. Los tres dieron pruebas de que América Latina está para grandes cosas, para pensar en grande, en un desarrollo sostenido a largo plazo.
Mi preocupación especial y pesimismo es observar lo malo que fue este año en materia de libertad de prensa y de expresión. 23 periodistas han sido asesinados, uno más esta semana, abatido en Honduras. 8 permanecen en las cárceles cubanas porque eligieron no ser desterrados a Madrid como los 16 que fueron liberados este año por un régimen que hace gala de la censura y la opresión de todas las libertades humanas. El régimen venezolano acaba de pasar dos reformas de leyes que hacen posible la censura, el bloqueo y la filtración de información del internet y las redes sociales, de la misma forma que puede censurar y cerrar medios de comunicación cuando se le antoje. En muchos países, como Argentina y Bolivia, siguieron sancionándose leyes en contra de la libertad de prensa y en otros como Panamá, Uruguay y Brasil se siguió penalizando a periodistas y medios por informar lo que algunos no quieren que se haga público. En Estados Unidos no se puede dejar de lamentar que a raíz del destape de Wikileaks muchos legisladores quieren controlar el internet. Y en muchos otros países es horroroso que los gobiernos sigan creando y comprando medios destinados al sistema de propaganda oficial y que usen ciber militantes y activistas para denostar a rivales, opositores y gente que piense diferente, a través de concentraciones, en los medios oficiales o a través del internet y las redes sociales.
Rescato, en materia de libertad de expresión, a las nuevas tecnologías que han traído un espacio formidable de expresión ciudadana a través de la interactividad de las redes sociales, así sea Twitter, Facebook o MySpace, entre tantas otras; a todos los periodistas que han sido asesinados por defender el derecho de la población a que se sepan cosas que muchos deshonestos quisieran que permanezcan ocultas y silenciadas; a todos aquellos comunicadores y blogueros que desafían la cárcel, como en Cuba, para informar e iluminar situaciones oscuras; a todos aquellos medios de comunicación que han sido víctima de atentados provenientes del crimen organizado u orquestado por funcionarios públicos o entidades privadas que ven amenazados sus intereses; a la Primera Enmienda de los Estados Unidos que sigue siendo un arma poderosa interpretada por los jueces para limitar a los intolerantes; a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que ha contribuido a denunciar cada atropello a la libertad de prensa y de expresión más allá de muchos silencios que guardó su casa rectora, la Organización de Estados Americanos; y, como no podría ser de otra manera, resalto también el trabajo irrenunciable, convencido e incansable de la Sociedad Interamericana de Prensa, para poner en la agenda pública internacional todas las violaciones a la libertad de prensa e insistir en que se tomen las medidas correctivas.
Me quedo con este último párrafo, esperanzado y optimista, de que la lucha por la libertad de expresión, el mayor atributo de una sociedad democrática, tolerante, plural y diversa, servirá para seguir mejorando la vida en nuestras comunidades.
Agradezco a todos aquellos que entran a este blog, que leen, discrepan, dejan sus comentarios e ideas, como si estuviéramos reunidos alrededor de una mesa de café. Fue justamente lo de compartir alrededor de una mesa, lo que me llevo a abrir este espacio. Les deseo a todos un excelente 2011 y anhelando que tengamos un año con mayor tolerancia y libertad de expresión.
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