miércoles, 25 de marzo de 2009

Venezuela y la prohibición democrática

La autocracia de Hugo Chávez sigue haciendo de las suyas, esta vez contra el ex candidato a presidente Manuel Rosales, actual alcalde de Maracaibo, a quien el gobierno nacional le sigue un proceso por presunta corrupción por “enriquecimiento ilícito” mientras era gobernador del estado de Zulia.
Ahora, la sala penal del Tribunal Supremo de Justicia decidió que su caso se ventile en tribunales de Caracas en lugar de hacerlo en Maracaibo según el proceso iniciado por la Fiscalía General en Maracaibo, debido a que Rosales se habría reunido con jueces de su estado.
Sin embargo, según los críticos, se trataría de una nueva medida ambientada por el gobierno nacional para “salirse con la suya” y terminar de encausar al alcalde, de tal forma de sacarlo del ruedo político y de cualquier eventualidad electoral futura en la que le pudiera hacer sobra a Chávez, que tiene el objetivo de eternizarse en el poder a toda costa.
Esta forma legal y jurídica es una forma bien orquestada que el gobierno viene utilizando para espantar a los políticos de oposición. Justamente ayer, el alcalde del municipio de el Chacao en Caracas, Leopoldo López, quien fue proscripto para cargos electorales por el gobierno de Chávez, tuvo una comparecencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en donde denunció las repercusiones negativas que su caso tiene para el futuro de la democracia en Venezuela.
El único pecado del joven López en su carrera política – quien no ha cometido delito alguno aunque se lo acusa, sin proceso alguno, de corrupción – es haber subido en popularidad, lo que lo convierte en un potencial contrincante de Chávez en un escenario próximo futuro. Eso, en la Venezuela chavista, no se perdona, por lo que de inmediato los dependientes poderes Legislativo y Judicial actúan en consonancia con los deseos del Ejecutivo.
Es tan poca la democracia que hay en Venezuela, que López – proscripto por seis años de la actividad política - es sólo uno de los 270 políticos opositores que Chávez ha mandado proscribir.