martes, 15 de abril de 2014

EE.UU. y mala propaganda por el ZunZuneo en Cuba

El sabio dicho de que el fin no justifica los medios cobra de nuevo relevancia en las relaciones entre EE.UU. y Cuba. El ZunZuneo entra en esa categoría. Se trata de un programa creado y manipulado por el gobierno estadounidense dirigido a los ciudadanos cubanos para incentivar su disenso, protestas callejeras y cambios democráticos mediante mensajes por telefonía móvil. 

El ZunZuneo o “twitter cubano” duró dos años, dejando de existir en 2012 por falta de fondos, sin lograr cambios ni “primaveras” como en los países árabes. Esta semana el Congreso investigó si la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), desvirtuó su carácter humanitario con un programa ilegal, secreto y con fines políticos.

Nadie puede asombrarse. La información siempre ha sido utilizada como propaganda o arma tanto para liberar, oprimir o confrontar. Y EE.UU. tiene una larga trayectoria en Cuba con proyectos como Radio y TV Martí, con el objetivo de romper el bloqueo y control informativo. Pero, ¿se puede justificar el ZunZuneo en nombre de la democracia? 

¡No! por varias razones. La más importante es la seguridad de los 40 mil usuarios cubanos que se suscribieron al servicio de textos sobre fútbol, béisbol e información general, sin saber que serían manipulados para disentir y protestar contra el gobierno. 

Se los expuso a posibles represalias – detenciones, agresiones y hostigamiento - que el régimen aplica contra “subversivos” o “ayudantes del enemigo”, es decir contra todos aquellos que buscan y difunden información por fuera de las fuentes estatales. Solo en enero, se registraron 1.052 casos de golpizas y detenciones arbitrarias, según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

Además, el gobierno cubano inició una pesquisa interna en la empresa estatal Etecsa para descubrir la fuente que pasó nombres y datos de usuarios a las empresas fantasmas del gobierno estadounidense, lo que supone duras represalias. 

El ZunZuneo tampoco fue bueno para la política exterior de EE.UU., confirmando la prédica de gobiernos poco democráticos como los de Bolivia, Ecuador y Venezuela que expulsaron a la USAID por actividades políticas en sus territorios. Pero no solo es un problema de credibilidad, sino que se puso en riesgo al personal de la USAID por participar de actividades clandestinas y peligrosas, más apegadas a funciones que desarrolla la Agencia Central de Inteligencia.

Lo del ZunZuneo cobra relevancia porque es un eslabón más de una larga cadena de escándalos del gobierno de Barack Obama, a los que se suman Wikileaks delatado por Julian Assange, el espionaje masivo revelado por Edward Snowden, la falta de transparencia y el fisgoneo contra periodistas. 

Justificándose en el precepto de promoción de la democracia que EE.UU. lanzó 50 años atrás en plena Guerra Fría, muchos consideran que el ZunZuneo sirvió para combatir la censura de un régimen que solo permite navegar internet en 200 salas, donde se cobra 4.5 dólares por hora, mitad del sueldo promedio mensual. El régimen ahora promociona una red domiciliaria de acceso a internet, pero con la advertencia de que seguirá bloqueando sitios “contrarrevolucionarios”, es decir más del 90% de todo lo que circula en la web.

Está visto que estos programas políticos como el ZunZuneo no han traído grandes cambios, en las más de cinco décadas de la dictadura. Los cambios se podrían buscar en forma más eficiente y, seguramente, ocurrirían con más rapidez si se permitiera a la empresa privada “invadir” Cuba, levantando el embargo que mantiene EE.UU. En esta época de economía global, y con la mayor apertura económica de los Castro, la iniciativa privada pudiera ser el mejor antídoto contra el régimen.

Además, programas clandestinos como el ZunZuneo, al manipular y tratar a la gente como tonta, desvirtúan el concepto de “multitudes inteligentes” que se acuñó tras la autodeterminación espontánea que las poblaciones suelen alcanzar mediante la comunicación por telefonía móvil y redes sociales. 

El ZunZuneo demuestra que si bien promover democracia es una cuestión inherente al gobierno estadounidense, los métodos que utiliza en el exterior son muchas veces incoherentes con su política interna de transparencia y respeto a los derechos humanos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

En sentido general, de acuerdo. Dos objeciones:
No creo que Zunzuneo haya expuesto a los cubanos a más represalias. El gobierno cubano reprime con o sin justificación, y muchos optan por escuchar emisoras norteamericanas, entre ellas Radio Martí y la Voz de América, a su cuenta y riesgo. Pero lo saben. Lo censurable en el caso de Zunzuneo, éticamente hablando, es que no lo sabían. Ser suscriptor de esa red es una inocentada comparada con la instalación de antenas parabólicas, robar cuentas de internet y pasar discos y memorias con material audiovisual proveniente del “enemigo”. Y miles de cubanos lo hacen.
Para el gobierno castrista sería un sueño el levantamiento del embargo mientras mantiene el control político de siempre. La empresa privada, por sí misma, no garantiza el libre flujo de información. Hungría, Polonia y Checoslovaquia combinaban la propiedad estatal, cooperativa y estatal; y hasta varios partidos. El embargo debe seguir siendo una pieza de negociación. Para levantarlo el régimen tendrá que hacer concesiones. Acaban de declarar que el Viernes Santo es un día no laborable… Es un paso de avance, pero todavía falta mucho.

Juan Mejia dijo...

Trotti chupamela chupamela!!!

Javier Nicolas dijo...

USTED ESTA AFIRMANDO QUE ESTADOS UNIDOS ES EL UNICO QUE DEBE PROMOVER LA DEMOCRACIA EN EL MUNDO? ESTO ES EL COLMO DE UN LATINOAMERICANO.....! QUE ENTREGUISMO !