lunes, 20 de febrero de 2012

Lebron o Messi (¿y Lin?)

El columnista David J. Neal del The Miami Herald se hace la pregunta sobre quién es mejor como atleta de equipo: ¿Lebron James del Miami Heat o Leonel Messi del Barcelona?  No consigue destrabar el intríngulis y les pone a ambos en la categoría de súper dotados, el primero junto a especialistas como Magic Johnson, Larry Bird o Michael Jordan y al segundo junto a Pelé, Diego Maradona y Johan Cruyff.

La comparación no solo viene de lo que han hecho ayer domingo, el King consiguiendo casi un triple doble contra Orlando con 25 puntos, 11 rebotes y ocho asistencias y la Pulga habiéndole encajado cuatro pepas al Valencia, sino lo que en forma consistente vienen haciendo años tras años al menos en el último lustro. Como jugadores de equipo ambos son la sensación de la temporada, aunque la del momento sea el ex graduado de Harvard, Jeremy Lin, quien está haciéndose de las delicias de la fanaticada del básquet planetario con ocho juegos descollantes para los Knicks de NY, siendo el personaje del que más se habla en el mundo del deporte y en las redes sociales.

Pero lo de Lin puede ser pasajero si es que no mantiene su buena racha en todo el campeonato, por ahora sólo se trata de un “rising star” que tiene que probar si no habrá un agujero negro que pronto se lo pueda consumir entero. Lo importante de todos modos, es que como sensación le regala nueva sangre al ya acostumbrado espectáculo de la NBA saturado de estrellas como la vía láctea.

Pero lo de James y Messi no se compara con nada. Son años de acumular puntos y goles, pero sobre todo disciplina de equipo y destrezas. Messi sin dudas está mucho más adelantado que Lebron, ya que con su equipo ha conseguido todo tipo de campeonatos. No por eso hay que condenar a Lebron que no consiguió ninguno, ya que como en el fútbol no existen por doquier, excepto que sí están las Olimpíadas y el Mundial que ya los ha cosechado, lo que para un estadounidense, para poder sitiarse en la cima, no significa mucho si no gana el de su país, el más competitivo del mundo.

Tal vez en eso Lebron y Messi se parecen, ya que para la Pulga la única obsesión que le queda es alzarse con la Copa Mundial de Brasil en el 2014, y así encumbrarse como el más grande de todos.

Para ambos la tarea no es fácil. Han demostrado lo que son, pero el resto depende de un equipo. En el terreno de las individualidades, sin dudas el talento de James y Messi los situaría como los más grandes de todos los tiempos, por arriba quizás de Alí, Federer, Schumacher, Woods y tantos otros. Solo queda que no se lesionen, que puedan seguir mostrando lo que han hecho hasta ahora y que tengan la suerte necesaria, esa que no esquiva a los campeones.