jueves, 23 de agosto de 2012

Economía vs. Aborto

Si algo le salió a pedir de boca al presidente Barack Obama es que el congresista por Missouri, Todd Akin, haya salido a hablar sobre “violación legítima”, colocando al archiconocido tema del aborto – ese que reaparece en cada elección desde que en 1973 la Corte Suprema de Justicia lo legalizó – en la agenda electoral rumbo a las presidenciales de noviembre. De esta forma, Obama logra así diferir la atención del mal estado de la economía, el desempleo por arriba del 8% - porcentaje que enterró las aspiraciones de todos los candidatos anteriores a la Casa Blanca – y de la recesión que todavía deambula como un fantasma pese a algunos picos de reactivación económica. Lo más importante, es que logró poner a los republicanos, Mitt Romney, y a su pareja de fórmula, Paul Ryan, a la defensiva y a hablar de un tema como el aborto en general, sin excepciones por violación, incesto o peligro de la vida de la madre, que por más que sea ya plataforma oficial del Partido Republicano para la Convención de la próxima semana en Tampa, es un espanta votos especialmente entre las mujeres y quienes defienden el derecho de la mujer a decidir por asuntos que conciernen a su propio cuerpo y salud. Ni Romney ni Ryan lograron que Akin renunciara a sus aspiraciones para desmarcarse de la estupidez que él mismo tuvo que pedir disculpas cuando hizo referencias de que puede haber casos de “violaciones legítimas” y que el cuerpo de la mujer naturalmente puede rechazar un embarazo cuando es violada. Los republicanos siempre ponen hincapié en estar en contra sin excepciones en el tema del aborto, como lo hicieron en las convenciones pasadas de 2008 y 2004, pero se trataba de un tema que pasaba debajo del radar o que era “empujado” por los demócratas para que se convierta en campaña y así marcar diferencias electorales con sus contrincantes. Sin embargo ahora, los demócratas y Obama no tuvieron que esforzarse mucho para arrastrar a los republicanos al fango, ávidos de que la campaña escape del tema principal como es el de la economía. Hasta ahora, Obama había intensificado su lucha en contra de Romney por la poca transparencia de sus declaraciones juradas en materia de impuestos y por su paso por la firma de capitales Bain, pero el aborto parece ser un tema menos complicado de comprensión y más fácil para separar las dos doctrinas políticas que mantienen sus partidos. Sin dudas, a Obama el tema de Akin le vino como anillo al dedo.