martes, 24 de enero de 2012

Guerra republicana en la Florida


El ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney, finalmente acaba de revelar su declaración jurada de ganancias y de impuestos sobre los más de 20 millones de dólares que ganó y casi el 15% de lo que pagó de tasa impositiva el año pasado, muy por debajo del porcentaje de lo que contribuye el ciudadano estadounidense promedio. Y anoche en el debate dejó de pegarle solamente a Barack Obama por el mal manejo de la economía, para dedicar, en un giro de su estrategia electoral, mucho de su tiempo a atacar a Newt Gingrich, quien el sábado le arrebató las primarias en Carolina del Sur.

Las primarias del Partido Republicano están que arden. Romney tenía una ventaja amplia para este 31 de enero en las próximas primarias de la Florida, pero luego de perder sorpresivamente Carolina del Sur, de saberse que las cifras de Iowa eran mayores para Sanctorum y no para él y de ser atacado constantemente por los demás republicanos por ser demasiado moderado, ya no llega como favorito sino detrás de Gingrich, según las encuestas que hasta hace una semana lo tenían como imbatible.

Tal vez no hay mal que por bien no venga. Hasta ahora como gran favorito, Romney no supo capitalizar las diferencias para quedar definido como el candidato para ir en contra de Obama. Quizás ahora, una nueva estrategia más agresiva en contra de sus pares republicanos puede devolverle la delantera. Gingrich tiene muchos puntos débiles que Romney hasta ahora había dejado de lado, como la separación como presidente de la Cámara de Diputados que perdió por votación de legisladores de su propio partido. Se avecinan unos días bastante caldeados para los republicanos.

Esto tiene una doble lectura para Obama. Muchos piensan que los republicanos se están destruyendo entre sí. Sin embargo lo que a Obama le debe pesar es no tener todavía a alguien definido frente a él en quién depositar todos los males y atrasos de su Presidencia. Por más que los republicanos se dilapiden entre sí, se saquen los trapitos al sol (ya no quedan muchos), siguen siendo noticia y estando en la boca y pensamiento de la opinión pública. En propaganda, incluso por más mal que se le presente a uno, el solo hecho de “estar”, ya es una ventaja competitiva y comparativa.