lunes, 28 de noviembre de 2011

Julian Assange es periodista


Así como a mediados de octubre Julian Assange, el fundador y editor de Wikileaks, nos deleitó en Lima durante la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa, hoy lo hizo nuevamente ante un público más planetario, en la cumbre de la Global Editors Networks, reunida en Honk Kong.

En ambas video conferencias, se definió como periodista con vehemencia cuando le preguntaron qué era, y se volvió en contra de sus antiguos socios, como los diarios The New York Times y The Guardian, que junto con El País, Le Monde y Der Spigel, habían sido sus aliados cuando divulgó miles de cables diplomáticos secretos que fueron primeramente filtrados por los medios.

Ahora, Assange, se queja de que sus antiguos aliados no le apoyaron cuando los servicios de inteligencia, gobiernos y corporaciones, boicotearon todas sus formas de financiamiento, y que tampoco le defendieron de la persecución de la justicia sueca que sigue con un proceso de extradición por supuestos delitos de orden sexual.

Muchos periodistas coinciden en que Assange no es periodista, debido a que usa recursos que están peleados con la ética profesional, como utilizar medios delictivos para obtener información o publicar información sin editar, poniendo en riesgo la vida de personas y fuentes involucradas en cables secretos muy sensibles.

Creo que bajo la definición de periodista – cualquier persona que viva profesionalmente por sus acciones de buscar y difundir información – Assange sí lo es. Lo que se puede discutir es qué tipo de periodismo practica, o si es bueno o malo. De lo contrario, correríamos el riesgo de avalar leyes o a gobiernos que estipulan o definen quien es o puede ser periodista, con la gravedad que se podrían excluir a personas que no posean un carné profesional o un título universitario, como todavía sucede en varios países latinoamericanos.

Lo que uno puede estar en desacuerdo con Assange es en las formas, pero también hay que reconocer que en materia de transparencia ha hecho más que cualquier otro periodista o medio. Fue por ello que tras su video conferencia, la directora editorial de Le Monde, Sylvie Kauffmann, criticó el éxito de gobiernos y corporaciones en frenar al dueño de WikiLeaks, diciendo que ha quedado demostrado en el mundo que la “transparencia es todavía una cuestión pendiente”.

2 comentarios:

Juan David Nau dijo...

De acuerdo. Periodista es un término muy amplio y no se limita al empleado de un periódico. La libertad de expresión es un derecho humano, no de oficio.
Lo que hacía mister Assange en su wikileaks aplica dentro del concepto. Pero su reclamo de que los colegas no le ayudaron a salir del problema me parece inadecuado. Las entidades financieras nunca están obligadas a prestar dinero a nadie y ellas deciden cuando y como lo hacen.
Ninguna presión de la SIP o eqivalente hubiera cambiado el resultado.
Lo que le pasó a Assange es consecuencia de sus actos.

Anna Conda dijo...

Si en Venezuela le llaman periodista al director de La Hojilla, que es una cloaca de vulgaridades pagada por el gobierno y que representa 100% el pensar y hablar del "presidente" Chavez, por que no le vamos a decir periodista al de wikileaks?