martes, 25 de enero de 2011

Visión discordante de HRW sobre Cuba


Human Rights Watch (HRW) acusó en su informe anual sobre derechos humanos  que en Cuba (además de Venezuela) la represión aumentó en 2010, lo que termina siendo una constatación efectiva de lo que viene denunciando la prensa internacional, política materializada en el recuerdo de las dos huelgas de hambre más renombradas. La que provocó la muerte del disidente Orlando Zapata Tamayo, en reclamo por mejores condiciones carcelarias y la del psicólogo y periodista independiente Guillermo Fariñas, que en memoria de Zapata, pidió por 135 días la libertad de los presos de conciencia.

Según HRW, en Cuba se asfixian todas las formas de disenso político y todas las libertades públicas, de reunión, movimiento y expresión. La represión es cada vez mayor a pesar de los cambios y el ablandamiento económico que Raúl Castro ha propuesto en el país. Las Damas de Blanco son un fiel reflejo del continuismo de la política de represión.

Lo que no entiendo muy bien es la diferente política que asume HRW en cuanto a EEUU y a la Unión Europea. A estos últimos les recomienda que aumente las medidas de presión (política, económica y social) para que en Cuba se reconozca a los movimientos independientes dentro de la isla y para que se permita a las organizaciones internacionales de derechos humanos entrar al país a constatar el sistema carcelario y otros espacios donde comúnmente se violan los derechos humanos. Y por otro lado condena el embargo impuesto por EEUU a Cuba porque no ha dado resultados y transforma en víctima al pueblo cubano.

En realidad, creo que EEUU es el único país que ha denunciado y actuado en forma práctica e histórica, en forma consecuente y consecuente, en contra de una de las dictaduras más férreas que el mundo haya conocido para que haya cambios democráticos. Si el pueblo cubano es víctima es sólo responsabilidad del gobierno cubano y su retrógrada manera de hacer política y de reprimir a sus propios ciudadanos.