viernes, 26 de junio de 2009

Por la libertad de prensa en Venezuela

Este sábado, en el Día del Periodista venezolano, lo que iba a ser una fiesta de los reporteros para celebrar su derecho de reunión y clamar por la libertad de prensa, terminó transformándose en una puja en la que el gobierno quiere medir fuerzas de convocatoria y neutralizar cualquier acción que lo pueda mostrar débil y vulnerable.

Como siempre, la estrategia de Hugo Chávez, es la utilización de la propaganda y la fuerza y el temor para desmotivar a quienes buscan un espacio para dar cumplimiento a dos derechos humanos fundamentales en una democracia: libertad de expresión y derecho de reunión.

Los periodistas independientes (a los que el régimen chavista califica de “opositores”) realizarán este sábado una concentración popular en el centro de Caracas, con la intención de reclamar libertad de prensa y evitar que Globovisión, el canal de televisión multado y amenazado de ejercer “terrorismo mediático” por Chávez, corra la misma suerte que RCTV, televisora cerrada en mayo de 2007.

Pero como siempre sucede, el gobierno chavista, en forma antidemocrática, debido a que utiliza los recursos del Estado para fines particulares, organizó otra marcha a través de su partido político, con la cual busca amedrentar a quien se manifieste en contra del gobierno o a favor de Globovisión.

La estrategia de la propaganda y del temor no es nueva, forma parte de la idiosincrasia de un régimen que se viene perpetuando en el poder desde 1999 sobre la base del dominio y control de los demás poderes públicos, y tratando de pisotear a la prensa.

La libertad de prensa está en juego, así como parte de la democracia, y ojalá los periodistas venezolanos puedan mostrar toda su fortaleza y motivar a las organizaciones internacionales y a otros gobiernos a que intercedan ante Venezuela para que Globovisión y todos los demás medios puedan seguir operando. El objetivo es difícil. Chávez está decidido a cerrar el canal.