domingo, 5 de abril de 2009

The Miami Herald y sus buenas noticias

Anders Gyllenhaal, director editorial del The Miami Herald, trató de bajar los decibeles sobre los rumores que desde hace meses circulan en Miami sobre la suerte del diario en inglés único en la ciudad, The Miami Herald, los cuales hablaban hasta de su cierre, su venta o fusión con otro periódico, para poder paliar la crisis que le afecta y que está hundiendo a toda la industria de periódicos de Estados Unidos.

Hoy, bajo el título “Buenas noticias: El Herald es fuerte y está aquí para quedarse”, Gyllenhaal hizo referencia a los malos tiempos que está pasando el diario, a la baja de circulación, al despido de muchos periodistas y a la ostensible merma de la publicidad que es el factor de mayor preocupación para la industria, y al giro de los lectores hacia la búsqueda de noticias on-line.

The Miami Herald hace unos días despidió a varios de sus periodistas, incluyendo a varios de El Nuevo Herald. Su director, Humberto Castelló renunció para evitar “cortar más cabezas” y el diario que ocupaba el sexto piso del edificio ahora terminará en un espacio del piso 5 donde funciona la sala de redacción del The Miami Herald, lo que muchos ven como una posible pérdida de identidad e independencia, aspectos que se venían ganando desde hace décadas.
Hace poco, la agencia Bloomberg reportó que los ingresos por publicidad de New York Times Co., Gannett Co. y McClatchy Co., que tienen 135 diarios conjuntamente, cayeron más del 13 por ciento en el 2008 y anticipan más caídas este año. Las editoriales están vendiendo activos y suprimiendo cuando menos 5.000 empleos y siguen perdiendo circulación, un 4.6 % en el 2008, por arriba del 2.6 % del 2007, según la Oficina de Auditoría de Circulación.
Pero más allá de las desavenencias, el director editorial de The Miami Herald dijo que el diario seguirá produciendo periodismo profundo y de calidad para mantener su papel fiscalizador ante el gobierno y cumplir así con su misión en democracia, y que las medidas de austeridad y recortes son las normales para capear la época de crisis.